Listo, Rodolfo. Aquí tienes el newsletter del cual querías hablar. "Mantén un tono cercano, introspectivo y narrativo. Incluye un llamado a la acción al final. No uses demasiados tecnicismos. Longitud: 4–5 min de lectura."
[copiar y pegar]
Hoy quiero hablar acerca de una palabra que creo que cada día va tomando más relevancia. La palabra es deskilling. La traducción en español sería algo así como lo contrario de aprender: desaprender o perder una habilidad. Pero creo que es algo más preciso que eso.
Como la mayoría de personas que trabajamos en tecnología, muchas veces adoptamos nuevas herramientas mucho antes que el resto. Y hay ciertas tecnologías que eventualmente dan el salto al consumo masivo. Una de ellas, la que todos conocemos ahora, es ChatGPT.
Hoy, mientras camino, quiero compartirles una reflexión. Un pequeño monólogo interno que ha estado dando vueltas en mi cabeza por varias semanas, incluso meses. A veces siento que con estas herramientas ya no necesitamos hacer ciertas cosas por nosotros mismos, y que hay habilidades que poco a poco se van perdiendo.
Pienso, por ejemplo, en cuando apareció la calculadora. Una habilidad que empezó a desaparecer fue la de hacer cálculos mentales rápidos. A nivel práctico, sí, es más eficiente usar una calculadora. Es más rápido, más preciso y tiene infinitos beneficios. Pero también es cierto que hay habilidades que se van perdiendo en el camino.
Y ahí surge la pregunta: ¿qué habilidades no se deberían perder?
Quiero hacer un pequeño ejercicio mental con ustedes. Imaginemos ese momento en la historia en el que la calculadora acababa de salir. Así me siento yo actualmente respecto a algunas herramientas de inteligencia artificial. Y es un poco irónico, porque precisamente una de esas herramientas es la que estoy usando para escribir esto que están leyendo.
Recuerdo que cuando empecé mi diario personal en 2021, lo hice directamente en digital, escribiendo en mi computadora. Y me hacía una pregunta curiosa: ¿estoy escribiendo o solo estoy tecleando? ¿Escribir tiene que ser con lápiz y papel, o lo que hago en el teclado también es escritura?
Hoy me pasa algo parecido. Muchos de mis diarios personales, y algunos de estos newsletters, no los escribo tecla por tecla. Los hablo. Uso voz a texto. Y eso me genera un pequeño conflicto interno.
¿Estoy escribiendo de verdad? ¿O qué es lo que estoy haciendo?
Últimamente también me he dado cuenta de cuánto uso herramientas como ChatGPT en mi día a día. A veces pienso: ¿qué pasaría si ChatGPT tuviera un “wrapped” al final del año, como Spotify? Estoy seguro de que muchos de nosotros apareceríamos con un consumo altísimo.
Y entonces aparece otra pregunta:
¿Qué pasa cuando empezamos a dejar de pensar?
¿Qué pasa cuando dejamos de escribir por nosotros mismos?
¿Qué pasa cuando queremos enviarle un mensaje a alguien y primero lo pasamos por un filtro?
La conveniencia está ahí. Es increíble poder escribir algo y decir: quiero que suene más casual, quiero sonar menos enojado, quiero ser más asertivo, quiero usar comunicación no violenta. Es impresionante cómo puede cambiar el resultado. También puede ser una herramienta para pensar, para aprender y para entender mejor nuestras ideas.
Pero hay un riesgo. Cuando toda la información pasa por un lente, deja de ser completamente nuestra. Empieza a depender del filtro que utilicemos. Y eso es algo que quiero entender un poco más.
Hoy les comparto esta reflexión para abrir preguntas, generar debate y fomentar el pensamiento crítico. El por qué hacemos lo que hacemos. El por qué pensamos lo que pensamos. Eso forma parte de mi manera de vivir. Tiene ventajas y tiene desventajas, pero creo que una vida consciente merece ser vivida.
Ahora te pregunto: ¿qué habilidades te da miedo perder? ¿O qué habilidades crees que no deberíamos perder? ¿Será escribir? ¿Será comunicarnos?
Quiero leerte.
Nos vemos la siguiente semana 🚀
Enviame un emoji, si pensaste que copie y pegue directo de ChatGPT.
| | “La tecnología es un buen sirviente, pero un mal amo.” — Christian Lous Lange |