Así que hoy quiero continuar esa conversación. Continuarla con lo que fue este año y también compartir, de manera transparente, cómo veo el 2026.
Porque hubo cosas que logré y cosas que no.
Hace un año escribí que quería alcanzar un nivel A2 o B1 en francés, lo suficiente para mantener una conversación básica. Al final, no lo logré. Creo que sigo en un nivel A1. También había dicho que quería leer 12 libros, combinando ficción y no ficción. Leí cinco. Y también quería escribir 52 newsletters. Eso sí lo hicimos: 52 newsletters.
Y hoy quiero hacer una reflexión importante alrededor de eso.
Está bien ponernos metas. Está bien decir que queremos leer veinte libros y terminar leyendo diez. En el 2021 yo me puse una meta personal que, en ese momento, parecía una locura: quería leer 24 libros. Siendo alguien que no leía, era una meta completamente desproporcionada.
Fragmento de un video blog no publicado del año 2021
Como podrán imaginar, no llegué a los 24. Pero leí 15 libros ese año.
Fue el año de mi vida en el que más he leído. Y también uno de los años que más me transformó, que más me educó y que más me forjó como la persona que soy hoy.
Eso siempre me recuerda a esta idea que dice algo así como: apuntá a las estrellas, y tal vez aterrices en la luna.
El 2025, para mí, fue un año extremo de crecimiento profesional y personal, como lo hablamos la semana pasada. Aprendí muchas cosas. Surgieron metas que no había planificado. Y por eso hoy quiero tomar algo que conversé recientemente con alguien especial.
Estábamos hablando de metas, de propósitos, de cómo vemos el año que empieza. Y este año quiero hacer algo distinto: no quiero plantearme New Year resolutions como normalmente se hace.
Quiero definir una guía. Algo por lo cual regirme. Algo que sea la base de las decisiones que tomo.
Y este año hay dos palabras que definen cómo quiero hacer las cosas.
La primera es intencionalidad.
¿A qué me refiero con intencionalidad? A que todas las actividades que haga —los proyectos, los newsletters, el trabajo— partan de una intención clara. De saber por qué estoy haciendo lo que estoy haciendo.
Recuerdo que a finales del 2024, cuando recién estaba desempleado, empecé a hacer una cantidad enorme de proyectos, de ideas, de locuras. Se sentía como tirar todo a la pared para ver qué se pegaba. Y sí, aprendí muchísimo. Eso me dio una mirada más amplia sobre muchas áreas de la vida y del trabajo.
Pero no había una intención clara detrás. Eran acciones aisladas.
Hace poco vi un post de los hermanos Bilbao donde una invitada hablaba de haber pasado por algo muy similar. Decía que, después de un tiempo, volvió a hacer cosas, pero desde un lugar de intención, y que todo cambió. Eso es exactamente lo que quiero este año en lo profesional: que mis proyectos tengan una intención clara, una estrategia, y que los resultados sean una consecuencia de eso.
Esa es la primera palabra.
La segunda es abundancia.
Y no necesariamente abundancia financiera, sino abundancia como mindset. Hacer las cosas desde un lugar de abundancia: abundancia de amor en las relaciones personales, con amigos, familia, pareja. Hay muchos estudios que respaldan que la calidad de vida está directamente relacionada con la calidad de nuestras relaciones interpersonales.
Abundancia de conocimiento. Abundancia de información.
Hace unas semanas hablábamos de cómo vivimos en la era de la información, donde el acceso al conocimiento está más democratizado que nunca en la historia. Por eso, para mí, es importante hacer el ejercicio consciente de no actuar desde la escasez, desde el miedo, sino desde la posibilidad.
Sé que existen realidades distintas. Todos pasamos por momentos difíciles. Todos cargamos cosas no tan positivas. Pero aun así, quiero que este año esté guiado por esa mentalidad.
Así es como quiero definir mi 2026: un año enfocado en crecer, en crear, en compartir y en disfrutar un poco más la vida.
Quiero cerrar compartiendo algo que pasó en este mismo newsletter el año pasado. En ese momento, una persona nos compartió públicamente uno de sus grandes objetivos:
“Este año tengo un gran objetivo: aplicar a la beca Fulbright. Planeo estudiar cinco horas a la semana para el GRE, tres para el TOEFL y hacer ambos exámenes en mayo de este año.” - 15 Enero 2025
Un año después, esto es lo que esa misma persona nos escribió:
“Logré llegar a la etapa final. El comunicado todavía no ha sido oficial ni público, pero el proceso fue duro y muy exigente. Gracias a las puertas que toqué, encontré personas que me alentaron, me dieron tips y me ayudaron muchísimo para llegar lejos. Así que, cuando estás ejecutando tu plan para conseguir una beca —o incluso si aún no lo has empezado—, no tengas miedo de buscar apoyo. Te sorprendería saber cuántas personas están dispuestas a ayudarte.” - 6 Enero 2026
Y con eso quiero cerrar.
Ahora te pregunto a vos: ¿De qué manera planificás tu año, si es que lo planificás? ¿Cómo manejás este momento en el que todo el mundo quiere organizar, proyectar y definir?
Contame. Y si querés, este año no quiero ser el accountability partner solo. Quiero que lo seamos entre todos.
Mandanos cuál es tu objetivo más grande. Y dentro de un año, lo volvemos a revisar juntos.
“Juzgamos mal la vida si solo la medimos por lo que logramos.” — Alain de Botton
Si tienen más reflexiones sobre este tema o desean compartir sus propias experiencias, no duden en responder a este correo. Sus voces son importantes y me encantaría integrarlas. {{ address }} Unsubscribe