Siempre que me preguntan cómo hago, a veces, para estar en tantos proyectos, en tantas cosas…
Creo que al final del día todo se resume en la organización del tiempo. Y también en dejarse llevar por cómo me siento.
Hay momentos en los que decido no hacer algo de un proyecto en específico y avanzo en otro. Y luego, en el tiempo que tenía para el otro, hago el primero. Tengo esta libertad. Como si fueran bloques de LEGO.
Pero hoy no quiero hablar de gestión de tiempo. Hoy quiero contar cómo aprendo rápido.
Cómo aprendo cosas que no están relacionadas entre sí. Cómo paso de la tecnología al impacto social, de proyectos a contenido, de escribir a diseñar. Aprender de muchas áreas nos hace más integrales. Pero hoy me voy a enfocar en tres proyectos que me han enseñado muchísimo:
Tizo, Kulki y Transcript.
Pensar la vida como proyectos
Hace tiempo decidí ver mi vida como un conjunto de proyectos. Mi trabajo del día a día es un proyecto. Mi startup es un proyecto. Mis voluntariados también lo son, eso me da claridad. Y también me ha enseñado a fallar más rápido, aprender más rápido.
🚀 tizo: aprender desde el impacto
Para quienes no conocen tizo, es una startup Nicaraguense que quiere acercar el comercio electrónico a la realidad latinoamericana. Haciéndolo inclusivo.
En tizo no solo he aprendido cosas técnicas.
He aprendido a moverme rápido.
A tomar decisiones.
A entender cómo funciona un equipo.
Y cómo se construye algo desde cero.
🎙️ Transcript: voz, AI y velocidad
En diciembre del año pasado empecé a experimentar con agentes de inteligencia artificial de voz para grabar mis finanzas personales. De ahí nació (Y de la necesidad de mi diario personal) Transcript: una app que transcribe voz a texto.
Ese proyecto me enseñó a lanzar funcionalidades rápido.
Y a tener claridad sobre qué construir.
💸 Kulki: producto y estructura
Kulki me enseñó algo diferente.
Me afinó como constructor de producto.
Me obligó a entender más a fondo cómo funcionan las herramientas.
Cómo hacerlas simples.
Cómo hacerlas útiles.
Todo lo que aprendí con Kulki lo he usado también en mi trabajo del día a día. Y viceversa.
🧠 Aprender rápido ≠ saltarse los fundamentos
A veces se romantiza eso de aprender rápido. Pero no es magia.
Aprendemos más rápido porque ya sabemos los fundamentos.
Porque tenemos experiencia.
Porque hemos fallado antes.
Porque ya hay una base sólida.
No se trata de memorizar. Se trata de usar lo que aprendemos.
Igual que un idioma: no se retiene si no se practica. No se aprende si no se habla.
📚 Algunos métodos que me han servido
- Zettelkasten (para tomar notas conectadas)
- Spaced repetition (para revisar con intervalos)
- Time blocking (para concentrarme en bloques)
Pero lo más importante es tener una razón clara para aprender.
Y adaptar los métodos a uno mismo.
En resumen
Mi trabajo es mi estilo de vida.
Y mi estilo de vida está lleno de proyectos.
Proyectos que se nutren entre sí.
Y que me ayudan a aprender más rápido, fallar más rápido, crecer más rápido.
No hay una fórmula mágica.
Solo una búsqueda constante de sistemas que funcionen para mí.
¿Y vos? ¿Cuáles son tus proyectos que te enseñan?
Nos vemos la siguiente semana 🚀.
| | "No aprendemos para hacer cosas. Hacemos cosas para aprender." — John Dewey |