Volver

Organización sin obsesión: mis sistemas para vivir mejor

Agosto 06 , 2025

Muchas veces me preguntan cómo soy capaz de hacer tantas cosas. Recuerdo una amiga decir: “tenemos las mismas 24 horas al día”, y hoy quiero compartir cómo he organizado mi vida, mi día a día, y qué herramientas me han funcionado a lo largo de estos años.

Todo empieza en mis años de universidad, donde a mediados de mi programa de estudio empecé a sentir que el tiempo no me daba. Estudiaba, trabajaba, entrenaba deportes y tenía proyectos personales. Poco a poco llegué a “quemarme” —palabra que se ha popularizado mucho en estos últimos años. Ahí fue donde despertó en mí la necesidad de ver más a detalle qué estaba haciendo con mi tiempo, porque sentía que no podía avanzar en nada. Me sentía frustrado, cansado, y peor aún: estancado. Ese sentimiento, hasta el día de hoy, me visita a veces. Y cuando sucede, me detengo un momento a reflexionar.

Ahí fue cuando empecé a darme cuenta del valor de saber en qué usamos nuestro tiempo. Estar consciente de que solo tenía cierta cantidad de horas al día —ya sea para estudiar, dormir o trabajar— me llevó a mi primera herramienta.

1. Ser consciente de en qué utilizamos nuestro tiempo

Empecé haciendo un inventario básico. Sin necesidad de saber qué hacía cada minuto del día, comencé con algo sencillo. Recuerdo que mis días eran algo así: levantarme, prepararme mis comidas, entrenar, ir a la universidad, ir al trabajo, cenar y dormir. Lo escribí todo en papel, y fue ahí donde noté que tenía muchos espacios que podía aprovechar mejor.

La premisa del libro Feel Good Productivity de Ali Abdaal es que al crear sistemas enfocados en cosas que disfrutamos, somos más productivos porque disfrutamos el proceso. Y aquí fue donde entendí mi segundo punto.

2. No se trata de maximizar cada segundo, sino de usar el tiempo inteligentemente

Ya entendiendo en qué estaba invirtiendo mi tiempo, llegaron a mí las to-do lists o checklists físicas. Antes de conocer técnicas como Pomodoro o métodos de toma de notas, simplemente usaba sticky notes. A medida que progresaba, me di cuenta de que no era solo un tema de “no tengo tiempo”, sino también de cómo lo usaba cuando sí lo tenía.

Quiero hacer un paréntesis: en ese momento de mi vida, no lo tenía claro. Ahora, años después, puedo mirar en retrospectiva y entender cómo esos pequeños pasos me ayudaron a crear lo que hoy llamo un “sistema”. Pero también es un recordatorio de que, cuando estamos en medio del proceso, las cosas no siempre parecen tan claras.

Ya entendiendo mi tiempo y cómo podía ser más efectivo con mis notas, sentía que estaba listo… hasta que descubrí Google Calendar. Y ahí fue uno de mis primeros desaciertos.

Empecé a llevar un control exhaustivo de absolutamente todo. Desde que me levantaba hasta que me acostaba, todo estaba calendarizado. Funcionó muy bien… por un par de días. Ahí entendí que irme al otro extremo tampoco era lo mejor. Y de eso aprendí la tercera lección.

3. El calendario no es para registrar cada segundo: es para priorizar

Hoy en día, mi calendario se ve muy distinto a ese de antes. Ya no me genera ansiedad, sino que es una herramienta con prioridades claras. En él hay pocos eventos, pero todos importantes. Amigos cercanos saben que tengo una frase:

“Si no está en el calendario, no pasa.”

Y no lo veo como una limitante, sino como una herramienta que me permite estar conectado, consciente y organizado. Me ayuda a tener claridad sobre mi semana, mis objetivos y lo que voy a hacer.

Esto es solo una parte de las cosas que me han ayudado. Si le agregamos una dimensión más, aún falta hablar del enfoque, la atención y los sistemas... pero eso lo veremos en otra ocasión.

Ahora contame:
¿Cómo ha sido tu experiencia con la organización y el tiempo? ¿Creés que mis experiencias son extremas o realistas?

Te quiero leer.🚀

Inspiración de esta semana:

Hoy quiero inaugurar una nueva sección que aparecerá de vez en cuando por acá. Aún no tiene nombre (lo elegimos juntos), pero aquí quiero mencionar libros, videos, blog posts o personas que me inspiran para escribir y crear. Este newsletter está inspirado en:

  • Atomic Habits — James Clear
  • Deep Work — Cal Newport
  • Todo el contenido de Ali Abdaal
  • Nohelia Gómez — Amiga

Nos vemos la siguiente semana.

“Lo que se mide, se mejora.”
— Peter Drucker

Si tienen más reflexiones sobre este tema o desean compartir sus propias experiencias, no duden en responder a este correo. Sus voces son importantes y me encantaría integrarlas.
{{ address }}
Unsubscribe