Hay semanas en las que incluso hacer cosas que amo —como sentarme a escribir esto— cuesta.
No porque haya perdido el gusto, ni porque ya no tenga ideas, sino porque a veces la vida simplemente pesa un poco más. Nos abruma lo cotidiano, lo que hay que hacer, lo que queremos hacer, y también lo que sentimos que deberíamos estar haciendo.
Pero estoy acá. Escribiendo. Tal vez no con la energía de otras semanas, pero sí con el corazón en su lugar.
Y eso me hace pensar en los sistemas que me sostienen cuando todo se siente mucho.
Porque no siempre es la motivación la que me mueve. Es la estructura que he construido alrededor: un momento reservado para escribir, un ritmo, un compromiso conmigo mismo y con vos que estás del otro lado leyendo.
Es lo que me permite volver, aunque esté nublado.
🌀 Revisitando lo que nos sostiene
Pero también me doy cuenta de que esos sistemas no son estáticos.
Cambian con nosotros. Como ya lo hemos hablado por acá: no somos la misma persona cada día.
Así que, a veces, también toca revisar y ajustar lo que creamos para sostenernos.
Lo que antes funcionaba, puede que ahora ya no. Y está bien. Lo importante es darnos cuenta a tiempo, para que el sistema no se vuelva una carga, sino un refugio.
🌱 Volver al propósito
En semanas así, donde la energía no alcanza, el propósito aparece como brújula.
Y esta semana ese propósito volvió a tomar forma gracias a ustedes.
Recibí mensajes que me dejaron me inspiran y me dan esa energia. Personas que respondieron a la pregunta que les hice hace poco sobre si creen que es nuestra responsabilidad ayudar a los demás.
Y, sinceramente, no pude no compartir parte de lo que me escribieron.
“Me criaron bajo la idea de que ‘el que no vive para servir, no sirve para vivir’. Esa filosofía ha guiado mi vida.”
— Anonimo, desde un tren entre D.C. y Philadelphia
“Ayudar al necesitado, desafiar la lógica del más fuerte, fue lo que sentó las bases de lo que hoy conocemos como sociedad humana.”
— Anonimo, santo domingo republica dominicana
Leerlos me recordó una de las razones por la cual empecé esto.
Por qué me importa tanto construir algo más grande que uno mismo, aunque sea en pedacitos pequeños semana a semana.Y también me recordó que el propósito no siempre es una meta lejana. A veces es simplemente seguir mostrando, compartiendo, ayudando… aún cuando no tenemos todas las respuestas.
ahora contame vos, ¿qué te sostiene?
Esta semana quiero dejarte con una doble pregunta:
- ¿Qué sistemas te han ayudado a sostener tus hábitos cuando la motivación no alcanza?
- ¿Cómo ha cambiado tu idea del “propósito” desde que comenzó este año?
Te leo. En serio. Esta comunidad se construye con lo que vos también compartís.
Nos vemos la siguiente semana.🚀
| | “El secreto de tu futuro está escondido en tu rutina diaria.” ― Mike Murdock |