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Lo que aprendí después de perder mi plan

Abril 02, 2025

Cuando tenemos muchas cosas en nuestra vida o muchos cambios —como es mi caso—, a veces despriorizamos ciertas cosas, ciertos hábitos, pero resulta que esos hábitos eran los que nos mantenían en orden.

Por eso, la importancia de tener un plan radica en saber que no tiene por qué ser perfecto o que no tiene por qué cumplirse al pie de la letra.

Existe esta frase que dice que uno no hace el plan para seguirlo tal cual, sino para cuando no puedas seguirlo tal cual. Ahí es donde el plan entra en acción, y es cuando realmente funciona.

Ayer, mientras leía el Daily Stoic, hablaba del caos que surge por no tener un plan. No porque los planes sean perfectos, sino porque las personas sin planes, al igual que una línea de infantería sin un líder fuerte, son mucho más propensas a verse sobrepasadas y desmoronarse.

Por eso no deberías improvisar sobre la marcha. Deberías, si es posible, tener un plan.

¿Y mi plan?

Ahora que estoy retomando el entrenamiento… Tengo una carrera en mayo. Tengo alrededor de cinco semanas para entrenar. Y he estado sin entrenar durante dos meses.

Debería haber empezado antes, pero está bien. Es algo que puedo manejar y en lo que trabajaré. Hablaré de ello por aquí, de si lo conseguí o no. Espero lograrlo. Pero, probablemente… no lo sé. No tengo control sobre eso. De lo que sí tengo control es de mi plan, de mi proceso y de las acciones que tomo día a día.

Todo cambia, pero todo avanza

Algo que me pasa con los planes es que muchas veces empiezo con toda la energía del mundo, pero me voy desinflando cuando no puedo seguirlos al pie de la letra. Y eso me frustraba mucho antes. Ahora lo veo diferente.

Un plan también puede ser flexible. No es una camisa de fuerza, es más como una guía. Y cuando lo veo así, me ayuda a ser más compasivo conmigo mismo, a entender que los cambios no son fracasos, sino adaptaciones.

Y es en ese punto donde el plan cobra más fuerza. Porque es justo en los momentos difíciles, de caos o de incertidumbre, donde tener un norte, una pequeña estructura, puede marcar la diferencia.

Ahora te pregunto:

¿Cómo van tus planes? ¿Qué te enseñan cuando se desvían? ¿Qué cambias cuando todo cambia? Quiero leerte.

Nos vemos la próxima semana 🚀

"Una meta sin un plan es solo un deseo."
Antoine de Saint-Exupéry

Si tienen más reflexiones sobre este tema o desean compartir sus propias experiencias, no duden en responder a este correo. Sus voces son importantes y me encantaría integrarlas.
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