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Se confirmó. Y aquí te cuento todo.

Febrero 05, 2025

He esperado semanas para poder escribir esto que quiero contar hoy. Hace un par de meses no pensé que me llevaría hasta aquí, ni imaginé que mi vida tomaría un giro tan interesante, llevándome a lugares que jamás esperaba.

Esto se lo dedico a mi yo dentro de diez años.

El año pasado, escribí en el newsletter del 4 de diciembre:

“¿Cómo te sentirías si lograses agendar treinta minutos con la persona que ya logró justamente lo que tú quieres lograr y que accedió a ayudarte? … Me di cuenta de que, si lograba conectar con esta persona, sería el equivalente a hablar conmigo mismo en cinco años.”

Recuerdo que desde diciembre del 2023 empecé a soñar con algo, con crear y materializar una idea, y eso me llevó a diferentes trabajos y experiencias que, en su momento, no tenían mucho sentido en mi cabeza. Pero, como nos pasa a muchos, solo en retrospectiva todo cobra sentido.

En septiembre del 2024, cuando perdí mi trabajo, le escribí un cold email a alguien a quien había estado siguiendo desde hacía un tiempo. Su empresa, su misión y su trayectoria me inspiraban. Recuerdo escribir en el correo:

Esa fue nuestra primera interacción, pero en ese momento no logramos conectar… hasta dos meses después.

Mientras organizaba un evento para el Día Internacional de la Mujer Emprendedora, supe que esta persona sería una de las ponentes esa noche. Sabía que tenía una oportunidad que no podía dejar pasar.

El día del evento, como era de esperarse, todos querían hablar con ella. Yo no encontraba el momento para acercarme, hasta que, justo antes de que se fuera, le pregunté:

“¿Tienes cinco minutos antes de que te retires?”

A lo que accedió. Fue entonces cuando le dije:

“Tengo dos cosas que decirte. La primera, creo que podemos hacer otro evento… y la segunda, tú has hecho algo que yo quiero hacer, y quiero aprender de vos.”

Estaba casi tan nervioso como la primera vez que hablé en público sobre mi idea, pero no tenía nada que perder. Para mi sorpresa, esta persona accedió de la manera más genuina y me extendió una invitación a sus oficinas para seguir conversando.

Nuestra primera conversación quedó documentada en este newsletter (link). Después de ese miércoles, seguimos en contacto y poco a poco compartíamos más ideas, no solo sobre mi empresa, sino también sobre la suya. Conociéndonos mejor, entendiendo nuestras experiencias buenas y malas, sentí que existía una sinergia en la manera en que compartíamos ideas.

Hasta que un día le pregunté si estaría abierta a ser mi mentora.

¿Por qué pedir esto? Existen mentores indirectos, aquellos de los que aprendemos a través de libros, entrevistas o conferencias. Pero, en otras ocasiones, la mentoría es una relación mutua de crecimiento y aprendizaje. Así fue como esta persona se convirtió en mi mentora.

Un día en particular, estábamos en su oficina hablando de mi idea, Migasto.app. Recuerdo enseñarle cierta funcionalidad y ver cómo se emocionaba con la idea, aportando sugerencias y mejoras. Más aún, minutos después, explicó mi idea a alguien más con la misma emoción con la que yo se la había presentado a ella. Ese día pensé: “Quiero trabajar con esta persona.”

Así fue como llegamos a la primera semana de enero del 2025.

Un lunes, ella me pidió ayuda con algo en específico. Sin saber que terminaríamos trabajando juntos, accedí sin esperar nada a cambio. Como la primera vez que ella accedió a ayudarme.

Eso fue el martes 7 de enero, el día que empecé a trabajar en Tizo Nicaragua.

Hoy, puedo llamar a Adriana (CEO de Tizo) mentora, amiga y compañera de trabajo. Mientras escribo esto, no ha pasado ni un mes, pero se siente como si hubieran pasado años. Es emocionante e increíble.

Este miércoles 5 de febrero hago oficial mi llegada al equipo de Tizo, donde buscamos llegar al 97% de centroamericanos que jamás han comprado en línea. La primera startup de comercio electrónico inclusiva de la región.

Un propósito que resuena profundamente conmigo: usar la tecnología con propósito, para impactar la vida de los demás y crear una empresa que fomente la innovación, la inclusión y los valores humanos.

Tengo mucho por aprender todavía. Y, como años atrás, cuando las cosas no parecían tener sentido, llega un día como hoy en el que los puntos finalmente se conectan.

Hoy más que nunca, me emociona lo que vendrá en esta nueva aventura…

Rodolfo Andino.


A como dice otro gran mentor y amigo:

"Esto a mí nunca me lo enseñaron. Por eso espero que, cuando te toque a ti, lo hagas con la misma disposición."

Por eso comparto mi camino. Porque tal vez, en este momento, las cosas no hagan sentido para ti. Pero en el futuro lo harán. ahora te pregunto: ¿Cuál es esa conexión que podrías hacer hoy que cambiaría tu futuro?

Nos vemos la próxima semana.

"This too shall pass." — Tom Hanks.

Si tienen más reflexiones sobre este tema o desean compartir sus propias experiencias, no duden en responder a este correo. Sus voces son importantes y me encantaría integrarlas.
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