Volver

Solo por Hoy: Gratificación Inmediata y Equilibrio.

Enero 22, 2025

En teoría, cuando cumples 25 años, tu corteza prefrontal está completamente desarrollada, ¿no es así? A mí me faltan unas dos semanas para llegar a los 25—cumplo el 12 de febrero—y eso me ha hecho pensar en esta segunda década de mi vida y, de paso, en mi propia mortalidad.

Siempre me consideré alguien joven. Creo que todo este tiempo me he sentido en mis “20’s”, pero ahora, al estar cerca de los 25, reflexiono de un modo distinto.

Un recorrido lleno de aprendizajes

Ha sido un viaje intenso. Me considero afortunado: conocí gente que iluminó mi camino, tuve privilegios, acceso a educación y los medios para costearla. No quiero olvidar mi realidad ni el contexto en el que vivo. Practico la idea de tenerlo siempre presente. No significa que todo sean limitaciones, sino reconocer quién soy y de dónde vengo.

En este tiempo, he leído y hablado mucho sobre desarrollo personal, pero practicar es otra historia totalmente distinta. Hace poco, conversaba con un amigo sobre mi deseo de leer más y, sobre todo, de aplicar lo que leo en lugar de solo acumular información. Esto me recordó una frase de un filósofo que señala que no es la cantidad de lecturas que haces, sino cómo aplicas lo que aprendes. A partir de ahí, me surgió otra dicotomía: gratificación inmediata vs. gratificación a largo plazo.

El costo de la gratificación inmediata

Siendo honesto, gran parte de mis 20’s me dejé llevar por la gratificación instantánea. Buscaba un estilo de vida que apenas podía sostener por seis meses, o me endeudaba para hacer un viaje. No me arrepiento en sí, pero ahora entiendo mejor que cada decisión conlleva consecuencias. Y en estos últimos meses, he tenido tiempo para reflexionar sobre las decisiones que tomé y cómo afectan mi presente.

Hoy veo las cosas de forma diferente, en gran parte gracias a la experiencia y las circunstancias que he vivido. Puedo decir “no” a ciertas cosas ahora porque sé que podría significar un “sí” más grande en el futuro. Eso sí, siempre existe el tema del equilibrio. ¿Cómo medirlo? He pensado mucho al respecto y creo que la forma más sana de hacerlo es experimentar. A veces, necesitas probar ambos extremos para encontrar tu punto medio.


Memento Mori y el presente

Los estoicos tienen una práctica llamada memento mori, un recordatorio de nuestra mortalidad. Se dice que Marco Aurelio tenía un esclavo que le susurraba memento mori al oído, incluso siendo emperador de Roma, para recordarle que seguía siendo un simple mortal. Es increíble cómo consejos de hace miles de años aún aplican a nuestro día a día. Como dice la frase: “Si quieres una idea nueva, lee un libro viejo.”

Hace poco, alguien a quien admiro mucho me recordó esta práctica. Al final, no es más que un ejercicio para estar presente en el momento, resumido en la frase: “Solo por hoy.” No es solo una frase; representa un estilo de vida.

Esto me recuerda que no importa tu edad ni lo que hayas hecho antes; lo que de verdad importa es lo que significa para ti. Por eso te pregunto: ¿Vives el día a día o has caído alguna vez en la trampa de la gratificación inmediata?

¡Quiero leerte!

Nos vemos la próxima semana.

"No es que tengamos poco tiempo, sino que desperdiciamos mucho de él." —Séneca

Si tienen más reflexiones sobre este tema o desean compartir sus propias experiencias, no duden en responder a este correo. Sus voces son importantes y me encantaría integrarlas.
{{ address }}
Unsubscribe