Volver

Un video de regalo para ti

Enero 01, 2025

Es desde aquí donde escribo esto. Hoy quiero compartirles una tradición que ya he mantenido por un par de años y que ha transformado la manera en la que empiezo y termino cada año.

El 12 de diciembre del 2018, mi mamá sufrió un ACV (Accidente Cerebrovascular), una hemorragia interna en su cerebro que la llevó al borde de la muerte. Ese año fue increíblemente retador para mí. La situación en Nicaragua y el accidente de mi madre me cargaron emocionalmente y me forzaron a ver las cosas desde otra perspectiva. Ese año, las fiestas tuvieron un sabor agridulce.

El último día del año fue la primera vez que grabé un video de fin de año. De cierta manera, fue mi primer diario no escrito –hasta el 2021, cuando empecé con los diarios escritos–. Tomé esta iniciativa, honestamente, para desahogarme un poco y para hablar con mi “yo” del futuro. En mi mente, era como tener una conversación con ese “yo”. Sin planearlo, ese fue el comienzo de mi video anual, una fecha que espero cada año con ansias para ver mi video del año pasado y grabar el del año siguiente.

¿Cómo me ha servido?

Lo que empezó como un video inocente para desahogarme se ha convertido en una fecha que espero con ansias cada año, una oportunidad para hablar con mi “yo” del pasado. Esta práctica me ha permitido reflexionar profundamente, valorar lo vivido y darme cuenta de cuánto he avanzado, incluso en años difíciles. También me ha ayudado a definir mis prioridades al identificar qué fue realmente importante y qué no lo fue tanto, lo que me guía para planificar metas más claras. Además, escucharme en momentos complicados me ha enseñado a ser más empático conmigo mismo, aceptando que el progreso no siempre es lineal y que está bien no tenerlo todo resuelto.

¿Cómo lo hago?

Una de las lecciones que más se quedó conmigo del libro Hábitos Atómicos fue esta idea de hacer que el hábito sea lo más simple posible, para que no hacerlo resulte casi tonto. Esta misma idea aplico a los videos de fin de año. Solo necesito un lugar donde nadie me escuche, mi teléfono y diez minutos para hablar.

¿Qué puedes aprender de esta práctica?

Grabar un video al final de cada año no solo es una forma de reflexionar, sino que también puede ayudarte a:

  1. Visualizar tu crecimiento personal: Al tener un registro de tus pensamientos, emociones y logros año tras año, puedes notar cuánto has crecido y reconocer el progreso, incluso cuando parece que no lo hay.
  2. Identificar patrones y prioridades: Revisar tus videos puede ayudarte a identificar lo que realmente importa en tu vida, cuáles son las prioridades que se mantienen y cuáles han cambiado. Esto te permitirá planificar con más claridad.
  3. Fortalecer la autoempatía: Escuchar a tu “yo” del pasado, especialmente en momentos difíciles, puede enseñarte a ser más compasivo contigo mismo y a valorar lo lejos que has llegado.

Cada experiencia es única, y lo que funciona para unos puede inspirar a otros de formas diferentes. Eso es lo valioso de reflexionar y compartir nuestras historias. Ahora te pregunto:

¿Qué te gustaría implementar este fin de año para reflexionar y planificar tu próximo año?

Y también, ¿de qué temas te gustaría que hable en los próximos newsletters? ¡Te leo!

Nos vemos la próxima semana.

"La verdadera sabiduría está en reconocer lo poco que sabemos y en aprender de cada experiencia." — Sócrates

Que increíble compartir este año escribiendo. Es un honor ser leído por ustedes, gracias por responder las preguntas, por generar debates y compartir sus opiniones. Todos somos parte de este proyecto, y no podría estar más agradecido por esta comunidad que estamos construyendo juntos. ¡Nos vemos!

Si tienen más reflexiones sobre este tema o desean compartir sus propias experiencias, no duden en responder a este correo. Sus voces son importantes y me encantaría integrarlas.
{{ address }}
Unsubscribe