Volver

No subestimes el progreso lento: Mi experiencia personal

Octubre 30, 2024

Esta frase me ha resonado por un tiempo Slow progress is better than no progress(El progreso lento es mejor que no progresar), y aunque es un buen punto de partida, personalmente creo que cualquier nivel de progreso es válido. Pero… ¿por qué avanzar despacio? ¿Y cuál es la importancia de ese ritmo?

Hace un par de años, mientras leía Atomic Habits, me enamoré de la idea de mejorar de forma incremental, de no desesperarme por no obtener resultados rápidos y de trabajar la paciencia. Hoy quiero contarles la historia de mi cambio físico.

¿Recuerdan la pandemia? Ese periodo que nos tomó por sorpresa (o por lo menos a mí). Tenía 20 años, me gustaba el deporte, y quería dar el siguiente paso: mejorar mi físico, verme bien, y eso era todo. Algo muy superficial si me preguntan ahora, pero igual de válido. Recuerdo que traté de ponerme “fit” en esa época, pero como muchos, fracasé, y terminé peor de como empecé. Así llegamos al 2021, año que describo como “El mejor de mi vida” y que, con el tiempo, veo como un punto de inflexión en mi vida (pero esa historia la contaré en otra ocasión).

Ese año decidí tomármelo en serio, pero con otro enfoque: uno más técnico y sistematizado. Roberto Martínez menciona en uno de sus podcasts que “lo que no se mide, no se mejora”. Y esto lo viví personalmente. Ese año estaba en la peor condición física de mi vida: mi porcentaje de grasa era alto y mi musculatura baja. Así que comencé intentando con “dieta” y más “ejercicio”, pero estos cambios estaban orientados a metas y, para mí, no eran sostenibles a largo plazo. Después de varios intentos, volví a fracasar.

Llegó el 2022, y aunque estaba en peor forma, había empezado a documentarlo. Sé que esto puede sonar intimidante, pero era tan simple como llevar el control de mi peso, no para obsesionarme, sino para tener una idea clara de dónde me encontraba. Aún así, seguía orientando mis cambios hacia metas, algo de lo que hablamos hace unas semanas al hablar de los hábitos. Mi identidad aún no cambiaba, pero yo seguía intentando.

Hasta que en 2023 empecé a entender que no bastaba con “tener un buen físico”; tenía que convertirme en un atleta. Y, ¿qué hace un atleta? Entrena, duerme bien y come balanceado. Este año tomé en serio este cambio, ya no era una simple “meta” de mi yo de 20 años, sino un estilo de vida que quería construir para mi futuro. Todo sonaba bien hasta julio de 2023, cuando dejé de entrenar, dejé de creer en mí, y quise tirar la toalla. Pero fue entonces cuando entendí la frase que usan los Navy SEALS:

"Slow is smooth, and smooth is fast"
(Despacio es fluido, y lo fluido es rápido).

Con el tiempo, entendí que la constancia genera resultados reales y sostenibles. Sé que suena trillado decir que “la disciplina vence a la motivación”, pero eso es solo una parte de la ecuación. La vida es mucho más compleja, pero si algo podemos controlar, es cómo nos enfocamos en un progreso lento, pero seguro y asi llegamos a la actualidad, en donde tengo mucho camino que recorrer pero hoy por hoy, lo que empezo como una meta se convirtio en un estilo de vida. En algo que quiero hacer por el resto de mi vida.

Asi que te recuerdo que el progreso no siempre es visible día a día, pero a largo plazo, siempre es real. Al final, la constancia en los pequeños esfuerzos es lo que construye grandes resultados. Me encantaría saber de ti:

¿En qué área de tu vida estás trabajando ahora? Si tienes una historia de progreso lento que te inspire, ¡me encantaría leerla!

Nos vemos la siguiente semana.

"La vida se trata de no saber y aun así hacer algo." — Mark Manson.

Gracias y bienvenidos a las personas nuevas por aca, es un placer poder compartir con ustedes <3

Si tienen más reflexiones sobre este tema o desean compartir sus propias experiencias, no duden en responder a este correo. Sus voces son importantes y me encantaría integrarlas.
{{ address }}
Unsubscribe