Semanas Atras, tuve la oportunidad de hablar por primera vez públicamente sobre mi idea de startup en Impact Hub. Hoy no quiero hablar solo de esa presentación en sí, sino de lo que significó ese momento para mí.
Hablar en público siempre es un reto, no importa si ya tienes experiencia o apenas estás comenzando, y más aún cuando se trata de una idea que has tenido en la cabeza por años, pero que nunca has validado con alguien fuera de tu círculo cercano. Así que, cuando me dieron un micrófono y me preguntaron: "¿Quién eres? ¿Qué haces? ¿Cuál es tu idea de emprendimiento?" Me encontré en una disyuntiva interna: ¿Debería compartir mi idea o guardarla hasta estar completamente seguro? El miedo al fracaso siempre está presente.
A pesar de este temor, decidí arriesgarme y compartirla en un espacio lleno de emprendedores, muchos de los cuales me doblaban en años de experiencia y resiliencia. Estaba aterrorizado, pero lo hice.
Esta ansiedad que sentimos al enfrentar nuevos retos es normal, incluso saludable hasta cierto punto. Pero hay algo que quiero recalcar, una frase que probablemente todos han escuchado alguna vez: "Trust the process" (confía en el proceso). Y sí, es una frase trillada, pero por algo lo es.
Hace cuatro meses, me embarqué en la aventura y el reto de correr una media maratón (21.1 km). ¿Por qué? Simplemente para demostrarme a mí mismo que era capaz de hacer algo difícil. Algo que nunca había logrado, sobre todo porque años atrás apenas podía correr un kilómetro debido a una lesión. Con 13 semanas de preparación decidí hacerlo, y además grabar un documental sobre la experiencia. -Cuando esté listo, serán los primeros en saberlo-.
Pero en la primera semana, me lesioné. Sí, tal como suena. Nunca había corrido más de cinco kilómetros, pero en mi cabeza tenía sentido que solo tenía que hacerlo cuatro veces más. La realidad era mucho más dura de lo que pensaba.
En el primer video que grabé, mencioné algo importante: "No sé si voy a ser capaz de terminar la carrera." Esta idea de soltar la expectativa fue mi manera de seguir un consejo de la filosofía estoica: no controlamos el resultado, sino cómo reaccionamos ante él.
Me recuperé de la lesión, pero solo tenía ocho semanas para entrenar, cuando el tiempo promedio de preparación es de 12-14 semanas. La meta no era ganar, ni quedar de primero, solo intentarlo.
Fueron ocho semanas durísimas, física y mentalmente. Lloré, quise abandonar, me deprimí. Pero también me emocioné, y siempre me mantuve enfocado en entrenar, día a día. Porque las carreras se ganan en esos días difíciles, no el día de la carrera. El día de la carrera solo recoges la medalla; el verdadero proceso está en esos días en que te levantas cansado, sin haber dormido bien, y aún así sales a entrenar. Ahí es donde el proceso vale oro.
Así me siento ahora, en este nuevo período de transición. Estoy enfocándome en mis proyectos, en mis ideas, en trabajar para mí y no para alguien más. Esta es una idea que he tenido en la cabeza por muchos años y finalmente estoy haciendo realidad. Lo que más orgullo me da es que estoy cumpliendo un sueño, y eso que apenas estoy comenzando por mas dificil que sea.
En el libro The Millionaire Fastlane de MJ DeMarco, él habla sobre cómo las personas solo ven al emprendedor en el momento de inflexión: cuando vende su empresa, cuando levanta una ronda de inversión, cuando se vuelve "exitoso". Pero no ven las horas sin dormir, los fines de semana de trabajo, todo lo que implica emprender y ser consistente en la vida.
Estoy en ese proceso, como cuando me preparé para correr la media maratón. Estoy aprendiendo, leyendo, entrenando. Es cansado, es difícil, y también te hace vulnerable. Te das cuenta de muchas cosas sobre ti mismo que usualmente ignoras. Es un camino de autodescubrimiento. Así como el resultado de la carrera no estaba en mi control, el resultado de este camino tampoco lo está. Lo que sí puedo controlar es cómo decido confiar en el proceso y aprender.
Al final del día, si fracaso, aprenderé y seré mejor persona.
Y tú, ¿alguna vez has pensado en hacer algo difícil? ¿Te sientes desesperado por obtener resultados? Cuéntame tu experiencia, te quiero leer.
Nos vemos el próximo miércoles con otro newsletter, donde compartiré más sobre los proyectos que estoy desarrollando y las estrategias que estoy implementando para llevarlos adelante. ¡Gracias por acompañarme en este viaje! Me encantaría escuchar sus experiencias y reflexiones. ¡Hasta la próxima!
| | "La inspiración llega en el vigésimo quinto intento, no en el primero. Si quieres hacer algo excelente, no esperes a que una idea brillante te golpee. Crea veinticinco de lo que necesitas y uno será genial. La inspiración se revela después de que eliminas las ideas promedio, no antes de que des el primer paso." — James Clear |