Hace un tiempo, envié un correo a ocho personas que están aquí, recibiendo mi primer correo de actualización ni siquiera era un newsletter. Ese correo tenía el siguiente asunto: "Una actualización en tu inversión". A principios de este año estaba leyendo el libro Million Dollar Weekend de Noah Kagan, y en uno de los capítulos había un ejercicio que consistía en acercarte a ciertas personas cercanas y pedirles una inversión de un dólar en ti.
Me acerqué a trece personas cercanas con la facilidad de transferirme un dólar. Ocho personas me dieron ese dólar. Este reto consistía en aprender a levantar inversión, ya que todo comienza desde un dólar. Además, sugería hacer este ejercicio para mantener informados a tus "inversores". Ese fue el motivo del primer correo que envié.
Hoy les escribo nuevamente a esos primeros ocho y a algunas personas más que sé que están interesadas en lo que aprendo y comparto. Algunos son amigos cercanos; otros no tanto, pero compartimos una relación de admiración mutua. Gracias por apoyarme y estar ahí.
Como algunos ya saben, hace dos semanas perdí mi trabajo. Sí, sé que para algunos de ustedes, este será el modo de enterarse. También les pido discreción hasta que lo haga público. Pero antes, déjenme contarles un poco más de esta historia y de los pasos que estoy tomando.
Hace dos semanas, el jueves 29 de agosto, nos citaron a toda la empresa a una reunión titulada "Güil Next Steps", con una duración de 30 minutos. ¿Sospechoso, no? Honestamente, algo en mí ya sabía lo que iba a suceder, pero como dice el dicho: "No es lo mismo verla venir, que tenerla de frente". Así fue como el presidente de la junta directiva nos dio la noticia de que la empresa sufriría una reestructuración en su modelo de negocio, y que el departamento de creación –todos nosotros– dejaría de existir. Sí, así como suena. En menos de 10 minutos nos informaron, a mí y a unas veinte personas más, que nos quedábamos sin trabajo.
Sentí muchas emociones, pero una que me sorprendió fue sentirme emocionado y, de alguna forma, libre. No, no era porque mágicamente tenía ahorrado para sobrevivir seis meses sin trabajar, al contrario…
Por mi cabeza pasaron muchas cosas, pero aún tenía que trabajar dos semanas más y al menos recibiría el pago de septiembre. Al día siguiente me tocaba viajar a El Salvador, al primer retiro en la region de Global Shapers, mi principal voluntariado. Ya todo estaba listo y pagado: boletos de avión, hospedaje, hasta el transporte. Pero hubo algo que me llamó la atención: me sentía tranquilo. Me emocionaba la idea de vivir la experiencia y, honestamente, enfocarme por completo en la comunidad.
Durante el viaje, pensé poco en lo que había sucedido y en cómo iba a actuar. Solo sabía que tenía poco tiempo para encontrar un nuevo trabajo –cuatro semanas– y, como está la industria, honestamente lo veía muy complicado. Decidí resolver ese problema la semana siguiente.
En el viaje ocurrieron muchas cosas, viví muchas experiencias y gané perspectiva en varios aspectos. También reforcé lo mucho que amo lo que estoy haciendo últimamente y cómo he explorado esta faceta de mí. Pero eso lo hablaremos más adelante. Hoy quiero enfocarme en terminar la historia y contarles los próximos pasos.
Cuando regresé al país, después de descansar, una idea me vino a la mente. Y es de esas pocas veces en las que puedo decir que no tomé una decisión sobre la idea, sino que la idea me tomó a mí.
Ese mismo día decidí tomar control de mi futuro y trabajar para mí mismo. Es algo que llevo años queriendo hacer, pero nunca me atreví por el temor de "tener que mantener un ingreso estable". Pero esta vez la vida me dijo: "¿Querías renunciar? Pues, aquí tienes, te renuncio yo".
Esta fue la decisión más fácil y a la vez más difícil que he tomado en mucho tiempo: apostar todo por mí, dar ese paso emocionante y al mismo tiempo intimidante. Pero la verdad es que, si hay un momento para arriesgarse, es ahora. ¿Qué es lo peor que puede pasar? ¿Perder mi trabajo? Eso ya pasó, así que solo queda mirar el obstáculo y reflexionar: The Obstacle is the Way.
Así que, durante los próximos cuatro meses del año, me enfocaré en crear mi startup y en desarrollar mi marca personal, para poder realizar proyectos y actividades en los que realmente quiera estar involucrado. Hoy es un recordatorio para mí mismo, y también una manera de documentar que solo hay una primera vez para todo. Tenemos que vivirla, disfrutarla y estar presentes. Eso es lo que estoy haciendo hoy. Gracias.
Nos vemos el próximo miércoles con otro newsletter y más detalles sobre los proyectos en los que estaré trabajando y cómo pienso llevarlos adelante. ¡Gracias por acompañarme en este viaje!
| | Nadie tiene éxito de manera permanente y no todos lo encuentran en el primer intento. -Ryan Holiday |